Las perlas son nuestra más absoluta obsesión y estas son algunas de las razones por las que también deberían ser la tuya

Que son el sello de identidad de Nanna Folk ya lo dice Pearls Obsession, nuestra colección más icónica.

Con el nacimiento de Nanna Folk, nació también una irremediable –y mucho más que justificada– obsesión por las perlas. De ahí el nombre de nuestra colección más icónica: Pearls Obsession. Lo son por el clasicismo que emana el mero hecho de llevarlas, pero también por las infinitas posibilidades que tiene este bello material. Aunque a menudo considerado simplemente un gesto de estilo tradicional, gracias a la versatilidad de nuestras piezas, sirven para darle un giro de 180 grados a cualquier estilismo.

 

Con la mirada puesta en la subida de temperaturas y con una primavera y un verano prometedores por delante, el mejor amigo de tu top de crochet favorito será el collar Ánfora, que nos traslada directamente al mar. Si prefieres algo más llamativo, el modelo Gigi será el aliado perfecto de cualquier noche en la que te propongas triunfar. Los collares Stella, Cassandra o Noa son para aquellas personas que adoran los retos. Su infusión de color animará cualquier look sin importar la temporada del año y su combinación atrevida te convertirá en la más vanguardista.

 

Mezcladas con oro, las perlas gritan sofisticación absoluta. El collar Macarelleta es la mejor idea en este sentido, sobre todo porque lo adoran las danesas, prescriptoras de estilo innegables y expertas en fusionar lo más rompedor con lo más preppy. A nosotras nos encanta también el modelo Rita, no solo porque combina el clasicismo de la perla con la osadía de las cadenas chunky, sino también porque las últimas son la clara tendencia de la temporada en materia de joyas.

 

Un apunte más: ¿quién dijo que las perlas eran solo femeninas? Las pasarelas dictan que los chicos también pueden llevarlas y firmas como Valentino o Givenchy ya se han subido al carro de esta inclinación, culpa seguramente de Harry Styles. El artista es un icono de estilo y, si él las ha llevado y las pasarelas se han puesto de acuerdo en imitarle, no hay dudas de que tú también puedes hacerlo.